martes, 16 de septiembre de 2008

Sincronicemos los relojes


En el segundo 50, memorable momento: "A partir ¿qué hora es? son las siete y quince minutos. Tiene 72 horas a partir de este momento el embajador yanqui en Caracas para salir de Venezuela".

Y en el 3,30: "Ojalá, como dicen nuesttros hermanos los árabes, inshallah, salam aleikum, ojalá que algún día el pueblo de EEUU tenga un gobierno con el que se pueda conversar".

Sencillamente genial.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Mickey sigue en la brecha


Siempre me ha caído bien este tío. Un grande en lo suyo.

Che, el argentino

Entrevistón a Manolo Sanlúcar

Manuel Bohórquez: Con tantos años de artista, suponemos que tocar en un evento como la Bienal de Sevilla, será pan comido...
Manolo Sanlúcar: No crea. Es una gran responsabilidad para mí. Sobre todo si me ha tocado ser el protagonista de esta Bienal o uno de los protagonistas. Lo digo por lo del homenaje de la gala inaugural.
M.B. ¿Qué desea para ese día?
M.S. Que me coja como los días buenos de Curro Romero; en eso, al menos, creo que me parezco bastante a Curro. La inspiración es fundamental y no siempre la encontramos en un escenario.
M.B. Y en eso, ¿qué factores influyen si puede saberse?
M.S. Casi nunca depende del toro, sino de uno mismo. Todo está en uno mismo.
¿Se siente profeta en Cádiz, su tierra natal?
M.S. Ni mucho menos. Es donde menos siento el cariño, exceptuando Jerez, ciudad de Cádiz a la que le tengo un gran afecto y mucho que agradecer.
M.B. ¿No se siente reconocido en Cádiz, con la salvedad de Jerez?
M.S. Cuando le dieron el Príncipe de Asturias a mi compadre y admirado Paco de Lucía, el que más se alegró fui yo. Es el máximo galardón que España puede darle a un artista. Después, la Universidad de Cádiz lo nombró Doctor Honoris Causa, despreciando mi labor por el flamenco y todo lo que he aportado a nuestra cultura. Ese premio tenía que haber sido para mí y no para Paco.
M.B. ¿Se siente despreciado en Cádiz, entonces?
M.S. Por supuesto. Estoy cansado de que reconozcan todos los méritos de mi compadre Paco de Lucía, y a mí ninguno. Y cuando quiera el que quiera, ponemos sobre una mesa lo que ha hecho Paco y lo que he hecho yo.
M.B. ¿Podría argumentarlo?
M.S. Paco de Lucía no ha dado una clase de guitarra en su vida, y yo llevo más de treinta años dando cursos internacionales, investigando, enseñando, luchando por la guitarra y por el flamenco. Para esos cursos, el sistema tuve que crearlo yo mismo. Y soy el único flamenco que ha escrito un libro sobre la guitarra, pero no sobre la historia, no; sobre la música de la guitarra flamenca, su gramática y su constitución, para que pueda entenderlo cualquier músico del mundo.
M.B. ¿También ha creado escuela, como Paco de Lucía?
M.S. He creado a varias figuras de la guitarra flamenca actual, a las que he tenido en mi casa sin cobrarles un duro. Y Paco sólo ha creado imitadores, porque él no se ha encargado nunca de explicar cómo es su toque, por qué toca como toca, cómo son las cosas de la guitarra flamenca. Por eso sólo ha creado imitadores que no saben razonar lo que hacen. Mis discípulos sí saben razonar lo que hacen porque yo no les he enseñado mis falsetas, sino a que conozcan la música de la guitarra flamenca para, luego, crear su propia personalidad.
M.B. ¿Cree que Paco es responsable de que sólo haya creado imitadores, según dice?
M.S. Él ha ido a realizarse como guitarrista y lo han seguido muchas personas. No es su responsabilidad. Pero a él no le ha dado la gana de enseñar a la gente. Yo sí lo he hecho y lo sigo haciendo, aunque no se me reconozca. Y no he recibido ni un solo gesto de afecto de Cádiz, si realmente Cádiz me tiene algún afecto. Es la primera vez que digo esto y que me defiendo públicamente, pero es que estoy cansado; soy un guitarrista de más de 60 años, y un tío por derecho. Y estoy cansado de muchas cosas.
M.B. Todavía es joven y puede recibir el reconocimiento que muchos creemos que merece.
M.S. No lo quiero. Aprovecho esta entrevista para decirle a Andalucía que es el último homenaje que acepto. Que a nadie se le ocurra llamarme para darme un homenaje, que ya está bien.
M.B. ¿Sería capaz de calmarse y hacer balance de su carrera?
M.S. El balance es positivo, porque la vida me ha permitido lo que quería hacer. Ha sido a cambio de mucha dedicación, de sacrificarme yo y sacrificar a mi familia. Pero la guitarra me ha recompensado por todo eso.
Más, aquí.

lunes, 28 de julio de 2008

jueves, 3 de julio de 2008

Otto Dietrich, jefe de prensa de Hitler


(Essen, 31 de agosto de 1897-Düsseldorf, 22 de noviembre de 1952). Otto fue voluntario en la I guerra mundial, después alférez; en 1918, estudia filosofía y ciencias sociales; en 1921 se doctora en ciencias sociales; en 1921 se doctora en ciencias políticas y es funcionario sindical en el Ruhr; en 1926, redactor de prensa; en 1929 se afilia al Partido Nacionalsocialista (nº 126.727); en 1930 y 1931, vicerredactor jefe del Essener Nationalzeitung; desde 1931 hasta abril de 1945, jefe de prensa del Reich en el Partido Nacionalsocialista; en 1933 ingresa en las SS (nº 101.349); en 1934 general de brigada de las SS; 1941, teniente general; desde 1936 a 1945, secretario de Estado en el Ministerio de Propaganda; desde 1938 a 1945, jefe de prensa del Gobierno de Hitler.

En 1945 es arrestado y en 1947 es acusado y condenado a siete años de presidio; en 1950 es liberado: más adelante ocupa un alto cargo en una empresa de transporte.

(Informe Hitler, Henrik Eberle y Matthias Uhl (eds.), Tusquets)

La madera del Stradivarius


El doctor Berend Stoel, de la facultad de medicina de la Universidad de Leiden (Países Bajos), está convencido de que la calidad de la madera (es uniforme en toda su superficie) es la clave del sonido excepcional, según los melómanos, de los violines fabricados por Stradivarius (1644-1737) y Guarneri del Gesu (1698-1744). Según AFP, el análisis del doctor no pasa de ahí, ya que para examinar la madera con más detalle que una tomodensitometría sería necesario dañar los violines.